jueves, 23 de febrero de 2012

Malo tiempos para la crítica



 Se adelanta la primavera. La señal es que hoy cazé uno de los primeros moscones del año, que intentaba atravesar la cristalera de la puerta de la terraza siguiendo su instinto sin neuronas.  De un salto digno de mi especie lo golpeé con mis garras y lo tumbé en el parqué. Luego lo rematé de un mordisco. Si les parece cruel, pues lo siento, soy un gato, mato por diversión,  no tengo sus problemas morales.
  Será el primero de muchos, Se avecina una buena temporada de caza de moscones.
    Pero la buena noticia no parece alegrar el rostro de mi amo. Hoy me lo encontré cabizbajo y más deprimido de lo habitual, sentado en su sofá con cara estreñida. Resulta que una de las web que más sigue, literatura prospectiva, va a cerrar sus puertas. Según él, aficionado como es a géneros raros como la ci-fi, es una de las mejores webs sobre el tema. Desgraciadamente, el equipo que la lleva ya no puede seguir con ella.  La vida obliga a otras cosas, más en estos tiempos de crisis para los humanos. 
 Se pierde un referente, dice, de calidad en reseñas y críticas de libros y también películas. Una guía que en los últimos años le había hecho descubrir viejas y antiguas joyas del género, con análisis interesantes seguidos de comentarios de los lectores (y autores) de igual interés.
 En fin, sic transit gloria mundi, como decían esos humanos con faldas que tanto gustan a mi amo. Pero yo consideró mucho más importante que no desaparezcan los moscones. Porque las web vienen y van en el vacío llamado virtual,  pero insectos como los moscones son difícilmente reemplazables. 
 Hay algunos humanos que se parecen, pero no son lo mismo.

 

martes, 7 de febrero de 2012

Juegos serios como la vida



A mi amo no le avergüenza confesar su afición a los wargames. Ya saben, los juegos de estrategia bélica para friquis históricos, esos tipos raritos que hablan de batallitas olvidadas y que abundan por el mundo más de lo que piensa la gente común.
 Realmente, son como una secta, masculina en su totalidad (lo que me da mucho que pensar), que se reune y comunica en foros y blogs especializados donde se puede desmenuzar la táctica de Aníbal en Cannas hasta límites insospechados en un hilo, mientras en otro se comenta la utilidad de los Panzer Tigre para abrir puertas en las cercas de la campiña francesa, y en un tercero surge una enemistad mortal entre dos generales del mouse, porque en la partida que están echando al "Advanced Tactics Gold" uno ha invadido al otro con sus divisiones blindadas de una forma poco elegante. 
 Y se odiaran mucho, se lo aseguro. Hasta retarse en partidas donde llevarán a la muerte a  miles de fichitas virtuales en campos de gráficos cartográficos, las cuales darán la vida por satisfacer el orgullo de sus líderes.
 Vamos, que al final estos juegos no se diferencian mucho de la historia real de la humanidad. La imitan muy bien.
Por otra parte, hay un apartado en estos foros y blogs que es muy interesante. Son los AAR (after action reports). Resúmenes de partidas entre jugadores o contra un ordenador. En ellos me doy cuenta, desde mi visión gatuna, que hay mucho artista escondido, mucho escritor oculto y mucho genio agazapado que se ha refugiado en estos lugares de friquis soñadores. El amor por el detalle y la historia con que algunos jugadores realizan sus AARs merece una cita en este blog.
Como ejemplo, les enlazo a un AAR, que explica una partida a un juego sobre el siglo XIX. Su calidad artística y divulgativa da verdadero gusto.
Leyendo cosas así, puedo entender mínimamente el gusto de mi amo por estas cosas.

Aunque siempre tendré muy claro que, donde esté una lata de atún, sobran juegos.


sábado, 28 de enero de 2012

Orgullo y Fortalezas




En la web Espada y Brujería han sacado una crítica corta a la novela de mi amo, la primera, escrita por José V. Bau. No la pone mal con frases como "Una novela bien documentada y con reflexiones interesantes que no es demasiado costoso leer..."   Aunque tampoco es que la pongan por la nubes y la consideren una obra de arte. Pero a mi amo le ha bastado para sentirse olímpico y respirar henchido de orgullo y satisfacción, como los monarcas. Es así de simple, el pobre. Esperemos que las próximas lo pongan en su sitio.
 Por otra parte, quizá llevado por la sensación épica que le embarga, se ha puesto a leer un libro curioso pero bellamente ilustrado sobre fortalezas de los siglos XVI-XVIII en su tierra chica. Una pequeña maravilla histórica y bibliográfica, según dice, cuyo título espanta a primera vista por su academicismo y no deja entrever su elaborado interior, repleto de descripciones detalladas, historias de sueños imposibles faltos de presupuesto, planos de fortalezas geométricas; estéticas y a la vez prácticas, adornadas con cañones, baluartes, tenazas y estandartes ondulantes. El orgullo de una época y que hoy están, en su mayoría, arruinadas bajo la maleza, escondiendo entre sus grietas historias de pólvora, mosquetes y fieros desembarcos que el mundo ha olvidado.
En fin, los humanos son así. Tienen la suerte de tener conciencia del paso del tiempo, pero a la mayoría les importa un bledo. Prefieren imitar a los míos y vivir en un continuo presente que, encima, está más lleno de amarguras que de ronroneos. 
 El mundo está lleno de malos imitadores de gatos.
  

lunes, 16 de enero de 2012

Revista Stilus



 Desde hace unos años mi amo participa en la elaboración de una revista de historia antigua, Stilus, centrada en la península ibérica. No deja de ser una afición estúpida como suelen serlo todas las aficiones no remuneradas. Al menos a mi amo no le lleva excesivo tiempo, pues no escribe los artículos, sino que los evalúa y da el visto bueno. Aparte de opinar y participar en el desarrollo del la revista. Pero vamos, que su principal trabajo es ser una especie de censor. Oficio que considero que le produce un vicioso y oscuro placer.
La revista es digital, de descarga gratis total; gesto hippy que loa a sus editores, según algunos, o que mengua su labor y los hunde en el friquismo divulgativo, según otros. Yo, como gato, no opino sobre la revista porque no la leo, ni opino sobre la labor de los editores, porque no la conozco realmente, aunque conociendo a mi amo me puedo hacer una idea de la panda de pirados con proyectos delirantes que pueden ser.
El verdadero creador y amalgama del proyecto es un tal Roberto Pastrana, que mi amo considera un individuo muy válido. Si él lo dice no le voy a criticar su opinión.
 Creo que a ese Roberto le gustan los gatos, lo cual, en teoría, es muestra de sabiduría y saber estar. Pero también le gustan a mi amo y es todo lo contrario a esas virtudes. Aunque quizá sea la excepción a regla. Sí, debe serlo. No se puede querer a los gatos y ser tan gilipollas a menos que se sea una excepción... ¡Maldita sea, me ha tocado la excepción a la regla!
En fin, no hay desgracia que no cure una lata de atún.

miércoles, 4 de enero de 2012

Días de barbudas creencias




Las crías humanas creen que unos hombres barbudos en camellos, disfrazados de adivinos de teletienda, entran en sus casas mientras duermen y les regalan cosas la noche del 5 de enero. Al despertarse, descubren los regalos, normalmente bajo un árbol muy hortera colocado en el salón que, a su vez, conmemora el nacimiento del hijo de un dios el 25 de Diciembre. A ambos, dios e hijo, también los representan como barbudos. Además, ese mismo día 25 los cachorros humanos también creen que un viejo barbudo (y orondo) con pijama de lata de coca-cola les trae regalos mientras duermen.  
 Perdonen la brevedad de la explicación, pero hace tiempo que me limito a describir las costumbres humanas sin buscar entenderlas. Mejor ejemplo no les puedo dar.
 Los humanos mayores no hacen nada por quitarles esas ideas erroneas, incluso las fomentan, hasta que las crías son lo suficiente mayores para percartarse de la gilipollez intrínseca a semejantes creencias. Descubren que los padres son realmente los barbudos que dan regalos. A partir de ese momento, duermen menos y muchos se dejan barba.
 Mi amo, al ser mayor, ya no cree en barbudos que traen regalos. Pero no se ha dejado barba. Tampoco pone un árbol hortera en el salón, quizá porque no tiene crías que se lo demanden. Eso sí, hace regalos y espera que se los hagan. Normalmente, esto último no pasa, y mi amo lamenta los buenos tiempos de su juventud, cuando llegaban por el aire, en trineo o camellos, barbudos disfrazados a darle regalos mientras dormía.
 Y a los gatos nos llaman irracionales.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Tiempos Místicos




La presentación del libro de mi amo en Madrid le ha afectado su ya maltrecho entendimiento. Vaga por el piso con sonrisa lisérgica, sumido en las nubes de su ego desbocado y dándome caricias disperso en sueños de grandeza literaria y misticismo poético.
 Ya caerá del árbol, uno como el que les pongo en la imagen, y de morros.
A mí, la verdad, me importa poco mientras no me pise la cola y no se olvide de darme atún. Pero lamentaría que su libro no tuviera éxito. No por cariño, que soy un gato y el sentimentalismo sin premio no lo alcanzo a entender del todo, sino porque entonces tendría que aguantar sus reproches al mundo y su queja de conspiraciones diabólicas que buscan hundir su talento. En esos momentos se pone muy pesado, me cepilla menos, me pisa más la cola por descuido y cuando duerme, se mueve como un poseso en la cama. Y como yo duermo sobre su barriga, pues me fastidia bastante. A él también, pero eso no me importa.
En fin, que si le pueden comprar Tempus Vesanicum, les estaría agradecido.
Por otra parte, mi amo también está alegre porque en Madrid encontró a viejos y nuevos conocidos muy interesantes y agradables, según comenta. Así que supongo que el mundo está más lleno de idiotas de lo que pensaba.
Noticia a destacar, por decir algo más, es que mi amo se ha puesto a escribir otra novela con cierto ímpetu, aunque con los rituales neuróticos de siempre: tocarse la nariz, mover los pies, mirarme de reojo como si fuera un fantasma... En fin, otra vez molestando a las musas. Eso sí, ahora con cara de San Pablo caído del caballo.
A ver qué le va saliendo esta vez.

Ah, por cierto, que ustedes celebran eso llamado Navidad, que aún no entiendo bien, pero parece divertido, porque va de comer, beber y hacerse regalos bajo un árbol. Pues que lo pasen bien.
A ver si mi amo es generoso y me da también regalo, que me lo merezco. Siempre me lo merezco.
Ya les contaré.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Mi amo presenta libro (al fin)



Hala, ya se sabe fecha para la presentación de la obra ¿literaria? del bipedo que me da de comer. Será el sábado 17 de Diciembre en la librería Estudio en Escarlata de Madrid. Vamos, en una semanita nada más. 
Pero para mí será interminable. Es perruno y antigatuno soportar los nervios de un amo desquiciado, preso de dudas y temores, andando de aquí para allá por el piso, como si en vez de una presentación en ambiente cordial estuviera aguardando el juicio de Pilatos. Será tonto. Ya me ha pisado la cola un par de veces. Que se vaya de una vez, pero que me deje las croquetas y el atún suficiente para no pasar hambre.
 Con lo despistado que es y su sentido de la orientación nivel brújula centrífuga  lo más probable es que se pierda en el metro y tarde días en salir. O que ni consiga salir de la estación del tren, con tanto andén, vías, escaleras y perturbadores sonidos din don din en el aire.
 Menos mal que le acompañará su mujer, que es garantía casi segura de que llegará a la cita. Aunque para hacer el ridículo, casi mejor que se pierdan los dos. No doy un céntimo por mi amo presentando un libro. Lo más probable es que su manía de hacer una Queimada en cada evento en que participa provoque un incidente. No me parece apropiado mezclar gente, fuego y alcohol en una librería.

 Por otra parte, espero que no cite mi nombre en los agradecimientos. Sería bochornoso.