domingo, 25 de marzo de 2012

Momentos dulces



 Estos últimos días, de sol en la terraza y atún abundante en mi plato, mi amo salta de gozo y alegría. No porque yo me sienta bien y a gusto con la llegada de la primavera, que es por lo que debería sentirse contento exclusivamente, sino por algo mucho más prosaico: en la web "Sitio de ciencia ficción" han publicado una crítica bastante positiva de su novela.  Sí, ese librajo que anuncia aquí, a la derecha.
Tampoco es que sea una crítica totalmente laudatoria, pero mi amo comenta que es bastante buena para el nivel del sitio, siempre exigente y ya una referencia hispana en el género.
 Tal buena noticia lo vuelve un poco más insoportable de lo habitual, cogiéndome para darme arrumacos sin venir a cuento, a veces en plena siesta, el muy salvaje, dándome un susto de muerte al que respondo con el arañazo pertinente.
Por otra parte, la editorial que se ha atrevido a publicarle ha lanzado una campaña de suscripción, para que pueda seguir editando lo que les de la gana, sin fijarse en esa cosa lovecraftiana y dictatorial llamada mercados. Idea romántica en un mundo de editores contables que no puedo más que aplaudirles, pese a que cometan errores de la magnitud de publicar los desbarres de mi amo.

martes, 6 de marzo de 2012

Devotos (y friquis) de la Historia.




  

 Creo que ya lo he comentado, pero a mi amo le pirra la reconstrucción histórica. Ya saben, esa gente que se viste (nunca diga disfrazar o lo devoran vivo) de personaje o habitante de otra época histórica. Normalmente son hombres, que tiran hacia la reconstrucción militar, teñida de cierta vanagloria. Pero te encuentras de todo, desde sacerdotes a artesanos. 
 Para algunos es una noble y divulgativa afición; para otros, muchos, una fricada divertida; para una minoría fanática, es su vida paralela donde gastan su hacienda y recursos. 
 No sé en que categoría meter a mi amo. Pero tiro por la primera con ciertas dosis de la segunda, o eso quiere hacerme creer en sus conversaciones pedantes sobre las túnicas romanas. "Divulgación, divulgación y diversión" los tres pilares fundamentales de la reconstrucción histórica, me comenta con pose de orador. Sí, como ven se repite en un término y realmente solo son dos. Pero es que estudió letras.
 Como buen aficionado, pertenece a una asociación de locos por el mismo tema. En su caso, como ya suponen, es la época romana. La asociación es Hispania Romana, con un foro activo en su web, donde te puedes encontrar, principalmente, legionarios veteranos.
 También le gusta otra asociación de gente que experimenta más con el material,  como los del foro de SGP, especializados en las Guerras Púnicas y su tiempo.
Hay más y de muchas otras épocas, que ya iré citando en otros momentos, no les quiero aburrir con enlaces a gente con túnicas y armaduras, dispuestas a discutir hasta el fin de los tiempos sobre el número de plumas en el yelmo de un centurión o la capacidad de disparo de un mosquete napoleónico cuando hay nubes bajas.
Yo, como soy gato, sé que siempre hemos sido iguales de aspectos y costumbres. Así que soy una reconstrucción histórica fidedigna en todos los detalles.
A ver si aprenden estos humanos.

jueves, 23 de febrero de 2012

Malo tiempos para la crítica



 Se adelanta la primavera. La señal es que hoy cazé uno de los primeros moscones del año, que intentaba atravesar la cristalera de la puerta de la terraza siguiendo su instinto sin neuronas.  De un salto digno de mi especie lo golpeé con mis garras y lo tumbé en el parqué. Luego lo rematé de un mordisco. Si les parece cruel, pues lo siento, soy un gato, mato por diversión,  no tengo sus problemas morales.
  Será el primero de muchos, Se avecina una buena temporada de caza de moscones.
    Pero la buena noticia no parece alegrar el rostro de mi amo. Hoy me lo encontré cabizbajo y más deprimido de lo habitual, sentado en su sofá con cara estreñida. Resulta que una de las web que más sigue, literatura prospectiva, va a cerrar sus puertas. Según él, aficionado como es a géneros raros como la ci-fi, es una de las mejores webs sobre el tema. Desgraciadamente, el equipo que la lleva ya no puede seguir con ella.  La vida obliga a otras cosas, más en estos tiempos de crisis para los humanos. 
 Se pierde un referente, dice, de calidad en reseñas y críticas de libros y también películas. Una guía que en los últimos años le había hecho descubrir viejas y antiguas joyas del género, con análisis interesantes seguidos de comentarios de los lectores (y autores) de igual interés.
 En fin, sic transit gloria mundi, como decían esos humanos con faldas que tanto gustan a mi amo. Pero yo consideró mucho más importante que no desaparezcan los moscones. Porque las web vienen y van en el vacío llamado virtual,  pero insectos como los moscones son difícilmente reemplazables. 
 Hay algunos humanos que se parecen, pero no son lo mismo.

 

martes, 7 de febrero de 2012

Juegos serios como la vida



A mi amo no le avergüenza confesar su afición a los wargames. Ya saben, los juegos de estrategia bélica para friquis históricos, esos tipos raritos que hablan de batallitas olvidadas y que abundan por el mundo más de lo que piensa la gente común.
 Realmente, son como una secta, masculina en su totalidad (lo que me da mucho que pensar), que se reune y comunica en foros y blogs especializados donde se puede desmenuzar la táctica de Aníbal en Cannas hasta límites insospechados en un hilo, mientras en otro se comenta la utilidad de los Panzer Tigre para abrir puertas en las cercas de la campiña francesa, y en un tercero surge una enemistad mortal entre dos generales del mouse, porque en la partida que están echando al "Advanced Tactics Gold" uno ha invadido al otro con sus divisiones blindadas de una forma poco elegante. 
 Y se odiaran mucho, se lo aseguro. Hasta retarse en partidas donde llevarán a la muerte a  miles de fichitas virtuales en campos de gráficos cartográficos, las cuales darán la vida por satisfacer el orgullo de sus líderes.
 Vamos, que al final estos juegos no se diferencian mucho de la historia real de la humanidad. La imitan muy bien.
Por otra parte, hay un apartado en estos foros y blogs que es muy interesante. Son los AAR (after action reports). Resúmenes de partidas entre jugadores o contra un ordenador. En ellos me doy cuenta, desde mi visión gatuna, que hay mucho artista escondido, mucho escritor oculto y mucho genio agazapado que se ha refugiado en estos lugares de friquis soñadores. El amor por el detalle y la historia con que algunos jugadores realizan sus AARs merece una cita en este blog.
Como ejemplo, les enlazo a un AAR, que explica una partida a un juego sobre el siglo XIX. Su calidad artística y divulgativa da verdadero gusto.
Leyendo cosas así, puedo entender mínimamente el gusto de mi amo por estas cosas.

Aunque siempre tendré muy claro que, donde esté una lata de atún, sobran juegos.


sábado, 28 de enero de 2012

Orgullo y Fortalezas




En la web Espada y Brujería han sacado una crítica corta a la novela de mi amo, la primera, escrita por José V. Bau. No la pone mal con frases como "Una novela bien documentada y con reflexiones interesantes que no es demasiado costoso leer..."   Aunque tampoco es que la pongan por la nubes y la consideren una obra de arte. Pero a mi amo le ha bastado para sentirse olímpico y respirar henchido de orgullo y satisfacción, como los monarcas. Es así de simple, el pobre. Esperemos que las próximas lo pongan en su sitio.
 Por otra parte, quizá llevado por la sensación épica que le embarga, se ha puesto a leer un libro curioso pero bellamente ilustrado sobre fortalezas de los siglos XVI-XVIII en su tierra chica. Una pequeña maravilla histórica y bibliográfica, según dice, cuyo título espanta a primera vista por su academicismo y no deja entrever su elaborado interior, repleto de descripciones detalladas, historias de sueños imposibles faltos de presupuesto, planos de fortalezas geométricas; estéticas y a la vez prácticas, adornadas con cañones, baluartes, tenazas y estandartes ondulantes. El orgullo de una época y que hoy están, en su mayoría, arruinadas bajo la maleza, escondiendo entre sus grietas historias de pólvora, mosquetes y fieros desembarcos que el mundo ha olvidado.
En fin, los humanos son así. Tienen la suerte de tener conciencia del paso del tiempo, pero a la mayoría les importa un bledo. Prefieren imitar a los míos y vivir en un continuo presente que, encima, está más lleno de amarguras que de ronroneos. 
 El mundo está lleno de malos imitadores de gatos.
  

lunes, 16 de enero de 2012

Revista Stilus



 Desde hace unos años mi amo participa en la elaboración de una revista de historia antigua, Stilus, centrada en la península ibérica. No deja de ser una afición estúpida como suelen serlo todas las aficiones no remuneradas. Al menos a mi amo no le lleva excesivo tiempo, pues no escribe los artículos, sino que los evalúa y da el visto bueno. Aparte de opinar y participar en el desarrollo del la revista. Pero vamos, que su principal trabajo es ser una especie de censor. Oficio que considero que le produce un vicioso y oscuro placer.
La revista es digital, de descarga gratis total; gesto hippy que loa a sus editores, según algunos, o que mengua su labor y los hunde en el friquismo divulgativo, según otros. Yo, como gato, no opino sobre la revista porque no la leo, ni opino sobre la labor de los editores, porque no la conozco realmente, aunque conociendo a mi amo me puedo hacer una idea de la panda de pirados con proyectos delirantes que pueden ser.
El verdadero creador y amalgama del proyecto es un tal Roberto Pastrana, que mi amo considera un individuo muy válido. Si él lo dice no le voy a criticar su opinión.
 Creo que a ese Roberto le gustan los gatos, lo cual, en teoría, es muestra de sabiduría y saber estar. Pero también le gustan a mi amo y es todo lo contrario a esas virtudes. Aunque quizá sea la excepción a regla. Sí, debe serlo. No se puede querer a los gatos y ser tan gilipollas a menos que se sea una excepción... ¡Maldita sea, me ha tocado la excepción a la regla!
En fin, no hay desgracia que no cure una lata de atún.

miércoles, 4 de enero de 2012

Días de barbudas creencias




Las crías humanas creen que unos hombres barbudos en camellos, disfrazados de adivinos de teletienda, entran en sus casas mientras duermen y les regalan cosas la noche del 5 de enero. Al despertarse, descubren los regalos, normalmente bajo un árbol muy hortera colocado en el salón que, a su vez, conmemora el nacimiento del hijo de un dios el 25 de Diciembre. A ambos, dios e hijo, también los representan como barbudos. Además, ese mismo día 25 los cachorros humanos también creen que un viejo barbudo (y orondo) con pijama de lata de coca-cola les trae regalos mientras duermen.  
 Perdonen la brevedad de la explicación, pero hace tiempo que me limito a describir las costumbres humanas sin buscar entenderlas. Mejor ejemplo no les puedo dar.
 Los humanos mayores no hacen nada por quitarles esas ideas erroneas, incluso las fomentan, hasta que las crías son lo suficiente mayores para percartarse de la gilipollez intrínseca a semejantes creencias. Descubren que los padres son realmente los barbudos que dan regalos. A partir de ese momento, duermen menos y muchos se dejan barba.
 Mi amo, al ser mayor, ya no cree en barbudos que traen regalos. Pero no se ha dejado barba. Tampoco pone un árbol hortera en el salón, quizá porque no tiene crías que se lo demanden. Eso sí, hace regalos y espera que se los hagan. Normalmente, esto último no pasa, y mi amo lamenta los buenos tiempos de su juventud, cuando llegaban por el aire, en trineo o camellos, barbudos disfrazados a darle regalos mientras dormía.
 Y a los gatos nos llaman irracionales.